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viernes, 8 de agosto de 2008

PRONUNCIAMIENTO PÚBLICO DE LAS ORGANIZACIONES DE MUJERES SOBRE DISCURSOS Y POSICIÓN DE CONFERENCIA EPISCOPAL ECUATORIANA

Las organizaciones de mujeres del Ecuador abajo firmantes hacemos este pronunciamiento público, en torno a la posición que ha asumido la cúpula de la iglesia católica sobre el nuevo proyecto de Constitución.

1) Rechazamos que la Constitución aprobada en la Asamblea Nacional en Montecristi sea considerada, por la cúpula de la iglesia católica, como abortista, por el contrario defiende la vida porque señala claramente en el Art. 46.- “Las niñas, los niños y adolescentes gozarán de los derechos comunes del ser humano, además de los específicos de su edad. El Estado reconocerá y garantizará la vida, incluido el cuidado y protección, desde la concepción.” En este sentido, recoge y le da más fuerza a lo que en la Constitución de 1998 se establecía, inclusive teniendo en cuenta que los jerarcas de la Iglesia no se opusieron a ese proceso constitucional, concordando con las élites de derecha que fueron mayoría en el proceso del 98.

2) La Iglesia Católica no debe hacer política, no puede pronunciarse a favor o en contra de la Constituyente, utilizando el nombre de Dios en vano. En este sentido, es importante que los y las católicos que son la mayoría de ecuatorianos/as rechacen y denuncien estas injerencias en asuntos políticos y civiles, por parte de la Iglesia.

3) La cúpula de la Iglesia de este país se ha identificado con los grupos de derecha, es por ello que la arremetida hipócrita que hacen, colocando en la palestra pública el aborto, la unión entre personas, la estructuración de las familias, lo que hacen es esconder sus verdaderos intereses económicos. Los cuerpos y las vidas de las mujeres no les interesan realmente.

4) El texto de la Constitución aprobada es clara al defender la vida desde la concepción y proteger a las mujeres embarazadas, señalándose en el Art. 44.- “El Estado garantizará a las mujeres embarazadas y en período de lactancia los derechos a:

1. No ser discriminadas por su embarazo en los ámbitos educativo, social y laboral.
2. La gratuidad en los servicios de salud materna.
3. La protección prioritaria y cuidado de su salud integral y de su vida durante el embarazo, parto y posparto.
4. Disponer de las facilidades necesarias para su recuperación después del embarazo y durante el período de lactancia.”

5) Por otra parte, es importante el reconocimiento de los diversos tipos de familia, debido a la configuración que tienen actualmente las familias, sea por muerte de un miembro, por abandono, o porque en gran parte de la población los hogares tienen por jefaturas femeninas o por otras razones, entre ellos la migración nacional e internacional, los tipos de familia son variados.

6) En cuanto al matrimonio se señala claramente que es la unión entre hombre y mujer, se fundará en el libre consentimiento de las personas contrayentes y en la igualdad de sus derechos, obligaciones y capacidad legal. Art. 69.- La unión estable y monogámica entre dos personas libres de vínculo matrimonial que formen un hogar de hecho, por el lapso y bajo las condiciones y circunstancias que señale la ley, generará los mismos derechos y obligaciones que tienen las familias constituidas mediante matrimonio. La adopción corresponderá sólo a parejas de distinto sexo.

7) Con estos antecedentes, rechazamos esa falsa moral a la que apela la cúpula de la iglesia católica cuando son conocidos a nivel mundial los casos de denuncia por violaciones sexuales a niños/as y adolescentes por parte de sacerdotes católicos, los procesos de inquisición que llevaron a miles de personas a la tortura y muerte en Europa y en América Latina, incluidas las miles de mujeres asesinadas bajo acusaciones de brujería. La rechazamos además por el hecho flagrante de que la jerarquía de casi todas las iglesias no admite mujeres en ella, se trata de instituciones anquilosadas en el pasado que aún nos consideran ciudadanas de segunda categoría, incapaces de tomar decisiones y consecuentemente con este pensamiento consideran que nuestros derechos humanos se pueden violar impunemente, como lo trasluce claramente el uso que están haciendo de ellos en esta ocasión.